martes, 30 de junio de 2009

ULTIMOS DIAS COLONIALES EN EL PARAGUAY - Azara y Aguirre.

Con motivo de las disposiciones del tratado hispano-portugués de San Ildefonso, las autoridades peninsulares enviaron la Cuenca del Plata varias partidas demarcadores de límites. Integrando dos de ellas, vinieron al Paraguay los capitanes de fragata Félix de Azara (1752 – 1821) y Juan Francisco Aguirre (1758-1811). Hombres de clara inteligencia y amplia cultura, ambos dedicaron sus tres lustros de forzosa permanencia en esta tierra a anotar observaciones sobre la misma.
Félix de Azara escribió mucho. Se han publicado de él sus “Viajes por la América Meridional” “Descripción e Historia del Paraguay y del Río de la Plata”, “Geografía física y esférica de las provincias del Paraguay y Misiones Guaraníes”, que en general desarrollan los mismos temas, con varia ordenación y en forma más o menos extensa, según cada caso, y varios memoriales e informes. El Cabildo de Asunción le encomendó en 1793 la elaboración de un mapa de la provincia y redactar una descripción histórica y geográfica de la misma, cometido que cumplió a entera satisfacción de aquél.
Ingeniero militar, con estudios filosóficos y jurídicos, Azara carecía, sin embargo, de formación de naturalista. Ello no fue óbice a que anotara sus observaciones sobre la fauna paraguaya, la que describió y clasificó de manera muy inteligente realizando descubrimientos de interés y aportando gran cantidad de datos nuevos a esta rama del conocimiento. En 1801, en Paris y en francés, fueron publicados sus “Ensayos sobre la historia natural de los cuadrúpedos del Paraguay”, en dos tomos, luego ampliados en su versión española. Entre 1802 y 1815, aparecieron los tres volúmenes, también de su pluma, de los “Apuntamientos para la historia natural de los pájaros del Paraguay”. Las mismas referencias pormenorizadas a la fauna paraguaya, a su flora y geología se reproducen en sus otros libros que hemos mencionado.
Aparte de naturalista, Azara fue historiador, geógrafo y cartógrafo distinguido. Igualmente, dejó en sus libros muy valiosa información sobre las parcialidades indígenas, aún infieles entonces, del Chaco y de la región oriental.
Por su versación, por el alto valor y probidad de sus publicaciones, y por la honda repercusión que éstas tuvieron en el mundo intelectual de su tiempo, Félix de Azara debe ser considerado como el fundador de las ciencia naturales y hasta de la investigación científica en el Paraguay.
Un paraguayo Blas de Noceda, que colaboró eficazmente con Azara en la recolección de los materiales para sus investigaciones, adquirió en esta actividad especiales conocimientos en ciencias naturales.
“Juan Francisco Aguirre, por su parte, llevó un “Diario” que ha sido publicado íntegramente en cuatro volúmenes por la Biblioteca Nacional de Buenos Aíres, hace pocos años. Además de sus observaciones de orden geográfico y sociológico, que lo hacen de suyo valiosa fuente para el historiador, el referido diario lleva intercalados lo que el autor denomina “Discursos Históricos”, basados en investigación practicada sin trabas en el archivo asunceno y en el testimonio y la tradición orales recogidos de primera mano. Tal circunstancia lo constituye en el más importante material édito para el estudio del siglo XVII en el Paraguay. Ha sido Aguirre además, el único que realizó estudios en el archivo colonial de Asunción antes de que éste sufriera los trastornos y mutilaciones de la guerra contra la triple alianza, en que llegó hasta a convertirse parcialmente en botín de los vencedores.

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